lunes, 19 de mayo de 2014


Antes de llegar al circo le dije lo de Claudia
confesé que ella dejo la marca en mi cuello.
La función        más triste de lo normal 
mirar un mono disfrazado como niño no es sano.
El único reclamo:  te harás joto de tanto leer y escribir.
Cenamos como todos los domingos     comida japonesa
mirando una película donde un cuadraplejico escribe sobre volar.
Recuerdo que los payasos tenían el estigma   
y me miraban      y reían. 


viernes, 16 de mayo de 2014


Enterrar perros no es fácil
sobre todo cuando los mirar epilépticos
por los golpes del moquillo
babeando las palabras que no pronunció
intentando dar un último ladrido.
Sepultar perros es tan duro
como matar un puerco para comerlo
engordarlo     darle nalgaditas
burlarse del hozar porque se parece
a un hombre obeso husmeando en el plato.

Enterrar perros es martillar el cráneo
apuñalar el pensamiento.



viernes, 9 de mayo de 2014


No es el labio leporino 

no son los niños que nacen sin dedos

o los siameses.

El problema nunca fue el síndrome de down

ni nacer sin orejas.

El error más grande fue crear los genitales.



jueves, 8 de mayo de 2014


Olvidé mis zapatos bajo tu cama

al lado tus sandalias que usas para bañarte.

Una noche bastó para conocer el idilio

saber que ahorca   que tiene rostro

y por las madrugadas se convierte en recodo

                                                                                  al lado de la autopista.


martes, 6 de mayo de 2014


A mis 28 tuve la pesadilla más aterradora
soñé me pedías leyera aquel libro donde hablaba de tu padre
y lo difícil que era pasar por su cuarto sin hacer ruido
donde contaba sobre nuestro hijo
donde acababa con el texto del árbol
al que le rociaron veneno
                                               y aún así floreció.



lunes, 5 de mayo de 2014


La carretera más larga  es el olvido que trazamos
     
   aquella vez en la playa.



jueves, 1 de mayo de 2014




Desconfío de los manuales psicológicos

de lo que dicen es un trastorno psicótico

a todos nos persigue algo      un pez gigante

el osito de peluche con el que dormíamos de pequeños

satanás   o tu abuela muerta.

Las alucinaciones auditivas son comunes

yo    por ejemplo    todas las madrugadas escucho un taladro

e imagino un hombrecito perforándome el cráneo

y no pasa nada      porque a las ocho de la mañana

ya tengo mi traje puesto     listo para irme a la oficina.