jueves, 18 de diciembre de 2014


Tu profesión es dejar puertas y ventanas abiertas
para con viento orear casa.
Las corrientes no me gustan.
Y esos arbotantes que te cuelgan del cuerpo
son causa por la que soporto el frío.
Aunque me mires así       debo decirte:
eres esa luz que olvidé apagar por la noche.



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