sábado, 30 de mayo de 2015


Seguro coges con tu novio escuchando a los Arctic monkeys, que sí, es buena banda, pero no es la mejor como tú y él piensan. El único chango en este mundo soy yo, apréndetelo, soy el mono más grande, un orangután.
Seguro le muestras las bandas que te enseñé en el hotel de la calle 9 (no diré cuáles para no sacarte a flote).
Sigo pensando que escribo para no romperle la madre a alguien.
Do i wanna know if this feeling flows both ways? Creo que no, sólo a mí se me ocurre meterme en tal pendejada.
Y este intento de cuento o narrativa o minificción o como le quieran poner los literatos, es el aliento más largo de mi semana.
Malamente escucho a The XX mientras hago estas líneas (hay va otro grupo para cuando cojas), malamente pienso en que cada quien vive como quiere, cada quien busca su verdad, como dice Ariel Camacho, y es que puedo ir de un género a otro sin ningún conflicto, a mi las pulgas no se me vuelven a subir; pero ese no es el problema, el pedo es que coges con mis canciones(y si quieres hago un listado de bandas para que tú y tu novio hagan una playlist para la hora de irse a tragar), que eres tan vale madres que hasta hiciste un mapa erótico-sexual tan fácil que el recorrido eran dos camas, la mía y la de él, dos puntos que sólo tú unías.
And your pastimes consisted of the strange, the twisted and deranged, and I hate that little game you had called Crying Lightning (de seguro no te sabías esta de los Arctic), y yo que pensaba que nunca iba a remover la leche de alguien más.

Recuerdo que me preguntaste por el nombre de mi segundo libro, aún inédito, creo siempre será inédito, preguntabas por qué decía que yo era un mono,  que por qué había todas esas hojas y fotografías pegadas en las paredes de mi cuarto, que jamás habías conocido a alguien que trabajara de esa manera y te platiqué cuando en el bachillerato algunos chicos fresas me decían changuito (ya sé que tu novio me dice mirrey, y creo ahora tú también lo haces, pero recuerda que a los mirreyes no les gustan los putazos, y a mí me encanta tirar chingadazos), por ser moreno. Después te platiqué lo del básquet y que todo cambió, to day was a good day (no te diré de quién es la canción) sonaba todos los días en mis audífonos.
Me vale verga que alguien me juzgue después de leer este texto.

Creo me desvié del tema, estábamos con la banda de Alex Turner (a que no sabías el nombre del vocalista), la miré hace varios años en vivo en el Zoma, en San Diego, fui con el gordo y uno de mis hermanos, mientras hacíamos fila miraba un entrenamiento de artes marciales en un local al costado del salón de eventos, también miraba la excitación de los gringos en la línea, la ansiedad por ver al grupo, lo que a mí me preocupaba era no pasarme de tragos.

Creo que esto ya no es minificción.
¨El beso que termina no vuelve a existir", lo escuché ayer en una obra donde una de las actrices se descubrió los pechos.
Creo que esto ya no es un cuento, creo que esto lleva acento, ¿sí?.
Ya recordé, ésto es puro pinche desahogo.


Ahora sé que fuiste una palomita que buscaba luz, pero volabas por el cielo equivocado, volabas en una mancha que jamás se aclarará, siempre viajarás en penumbra. Te lo dice el orangután que sostiene el mundo entre sus manos.

¿sabes qué es triste? Vivir con incertidumbre, por eso te entiendo.

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